Investigación de Nicolás Georges y Camila Fuentes muestra que las células de melanoma liberan mitocondrias dañadas hacia su entorno y la circulación, asociándose a la progresión tumoral.

Nicolás Georges, estudiante del Doctorado en Biomedicina e investigador del programa de Medicina Nano-Regenerativa del Centro de Investigación e Innovación Biomédica (CiiB) junto a Camila Fuentes y Francisca Alcayaga, publicaron un estudio en la revista científica Cancer Letters que muestra que las células de melanoma liberan mitocondrias dañadas hacia su entorno y hacia la circulación sanguínea, un proceso asociado a la progresión del tumor.

Los principales hallazgos:

  • El hallazgo central: las células de melanoma liberan activamente mitocondrias disfuncionales al espacio extracelular. Según explica Georges, estas mitocondrias presentan alteraciones estructurales —como la pérdida de crestas— y un funcionamiento deteriorado, con menor capacidad respiratoria.
  • Por qué es relevante estudiar esto: en los últimos años ha cobrado fuerza el estudio del “secretoma” de las células cancerígenas, es decir, el conjunto de moléculas que liberan al medio que las rodea, ya que contiene factores clave en la progresión tumoral y podría abrir la puerta a nuevas terapias y biomarcadores diagnósticos. Aunque se sabe que las mitocondrias pueden formar parte de este secretoma, el fenómeno había sido poco explorado en cáncer.
  • El mecanismo detrás del hallazgo: bajo condiciones de estrés oxidativo, las células tumorales de melanoma no activan de manera eficiente la mitofagia —el proceso normal para eliminar mitocondrias dañadas desde dentro de la célula— y en su lugar recurren a liberarlas al exterior como una vía alternativa.
  • Efectos que van más allá del tumor: en modelos animales, el equipo detectó mitocondrias derivadas de las células tumorales tanto en el microambiente del tumor como en la circulación sanguínea, lo que sugiere que podrían tener efectos locales y sistémicos.
  • Un primer indicio en pacientes: en una evaluación piloto con personas con melanoma, se observó un aumento de mitocondrias extracelulares circulantes en comparación con individuos sanos.
  • Lo que abre este estudio: los investigadores plantean nuevas preguntas de investigación —si estas mitocondrias pueden llegar a otros órganos antes que las propias células cancerígenas, si tienen un rol en la metástasis, si su liberación puede modularse como estrategia terapéutica, y si el fenómeno ocurre en otros tipos de cáncer— con miras a explorar tanto nuevas terapias como el uso de mitocondrias circulantes como biomarcadores diagnósticos.

Consulta el estudio acá y visita la página del CiiB

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