Programa busca generar impacto en la comprensión docente de las neurodivergencias y su potencial de implementación a nivel nacional.
El estudio “Convive en el Aula” fue desarrollado por un equipo integrado por Daniela Wachholtz, Verónica Vidal, Fernanda Montoya, Marcela Cárcamo, Gabriela Bravo, Catalina Olsen y Mariluz Jiménez, representantes de la Escuela de Educación y del Centro ISME de la Facultad de Ciencias Sociales.
El problema que aborda: las personas autistas enfrentan estigmatización constante y exclusión en contextos educativos, y aunque la educación inclusiva es clave para adaptar el sistema a las necesidades de los estudiantes, la evidencia sobre iniciativas locales de sensibilización en Latinoamérica y el Caribe es muy limitada.
El objetivo del estudio: explorar la aceptabilidad, factibilidad e impacto inicial del programa “Convive en el Aula” como herramienta de sensibilización en neurodivergencias.
El diseño metodológico: un estudio cuasiexperimental de pre-post test con métodos mixtos convergentes, aplicado a profesores, estudiantes y cuidadores de 4.º a 6.º básico de un establecimiento educacional de Santiago.
La preparación organizacional: el programa fue aceptado por la comunidad escolar y evaluado como factible de implementar con apoyo, aunque se identificaron la falta de tiempo y la carga administrativa como las principales barreras.
Los resultados cuantitativos: se observó una tendencia general hacia actitudes más positivas (no iatrogénicas), con cambios estadísticamente significativos (p < 0.05) en las dimensiones afectiva, cognitiva y conductual según el momento de medición.
Los resultados cualitativos: los profesores alcanzaron mayor comprensión de las neurodivergencias, teorizaron su práctica pedagógica y validaron buenas prácticas; los estudiantes, por su parte, centraron la inclusión en la convivencia y lograron atribuir la exclusión a barreras ambientales más que a las personas.
La conclusión de fondo: el programa actuó como catalizador que transformó la conversación sobre neurodiversidad en una práctica viva, haciendo visible y posible la inclusión, lo que permite catalogarlo como viable para escalarlo a otros establecimientos educacionales.
Presentación. La académica Wachholtz presentó el estudio en abril en el Auditorio Matte Blanco de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de la Universidad de Chile, en una jornada que incluyó la presentación de trabajos libres de distintos equipos de investigación.
Nuestro estudio muestra que la inclusión no se logra solo entregando información teórica sobre neurodiversidad, sino acompañando a los profesores en el proceso de aplicar ese conocimiento en su práctica diaria”