IA realizará diagnóstico de estas piezas para reutilizarlas y aportar en la sostenibilidad energética.

La transición hacia la movilidad eléctrica y las energías renovables ha dado lugar a un nuevo reto en la industria: la reutilización de las baterías de litio, fundamentales en los autos eléctricos y en los sistemas de almacenamiento energético. Los investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas Miguel Torres y Jorge Gómez están trabajando en buscar soluciones para prolongar la vida útil de estas baterías, aportando en la sostenibilidad energética del país, con la colaboración del docente Claudio Burgos, de la Universidad de O’Higgins (Chile).

En 2024, cerca de 26 millones de autos eléctricos circularon en todo el mundo, y para el 2025 se proyecta que esta cifra supere los 35 millones de unidades en todo el planeta. Este rápido aumento genera una demanda creciente de soluciones para la reutilización de baterías, que podrían extender su vida útil y reducir la cantidad de desechos electrónicos.

Estamos utilizando modelos avanzados de IA, a través de microcontroladores, para analizar los datos de las baterías usadas y predecir su capacidad restante, optimizando así su posible segunda vida. Con esta tecnología, estos elementos pueden ser mejor aprovechados antes de ser desechados o reciclados.

En Chile se ha experimentado un crecimiento constante en la adopción de este tipo de vehículos y según datos de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Chile (ANAC), el 2024 circularon más de 30.000 autos eléctricos en el país.

Las baterías de los vehículos eléctricos se desgastan con el tiempo, y cuando ya no se utilizan, aún conservan una capacidad significativa que puede ser aprovechada en otros usos. Tras su aplicación en autos, camiones, buses, e-bikes, motos y scooters -entre otros- éstas pueden ser reacondicionadas para almacenar energía en sistemas de respaldo, como en viviendas o instalaciones comerciales. Una vez retiradas de los vehículos, carecen de información acerca de su condición interna, lo que dificulta su reutilización, lo que se transforma en la clave para una reutilización exitosa”, explica Miguel Torres, quien obtuvo financiamiento a través de un proyecto Fondef para continuar esta línea de investigación.

Una de las principales innovaciones en este campo es la capacidad de combinar baterías de  diferentes orígenes y estados, lo que se logra mediante el uso de algoritmos con Inteligencia Artificial (IA), que permiten integrar baterías que, aunque no sean idénticas, tienen características compatibles. “Estamos utilizando modelos avanzados de IA, a través de microcontroladores, para analizar los datos de las baterías usadas y predecir su capacidad restante, optimizando así su posible segunda vida. Con esta tecnología, estos elementos pueden ser mejor aprovechados antes de ser desechados o reciclados”, comenta Jorge Gómez, investigador UANDES que participa en el proyecto.

“El impacto internacional de esta investigación se traduce en un aporte, con técnicas de control del sistema, que permite manejar de mejor manera baterías de distintas capacidades y estados de salud, al mismo tiempo que -en su conjunto- proporcionan el servicio de almacenamiento de energía, extendiendo la segunda vida de estas. A nivel local, esperamos crear un dispositivo que brinde un mejor uso a las baterías que se descartan de aplicaciones de electromovilidad del mercado local”, agrega Torres. Y detalla que las pruebas las realizan con baterías pequeñas que provienen de scooter, y van a ir escalando estos avances a baterías más grandes y poderosas, como las que se utilizan en camiones eléctricos, lo que tendrá un impacto significativo en la industria del transporte pesado.

Para revisar el paper sobre esta investigación, haz click aquí.